Conoce los retos y oportunidades que tiene la banca mexicana

En México los bancos han recibido altas notas por el cumplimiento de Basilea III; ahora se busca que más gente acceda a servicios financieros.

El sistema financiero mexicano ha logrado grandes avances al recibir una de las mayores calificaciones otorgadas por el cumplimiento de Basilea III y habría un escenario aún más positivo para la población si se acelera la inclusión financiera.

José Antonio Quesada, socio líder de clientes y mercados de PwC México, recordó que la regulación conocida como Basilea III surgió para evitar que en un futuro se repita una crisis financiera como la ocurrida en 2008-2009, de ahí que sea considerada como un “parteaguas”.

Tenemos diez de calificación en Basilea III y en el tema de inclusión se han logrado avances, pero no son de la categoría o el nivel que estaríamos esperando”, advirtió.

Algunos de los datos oficiales recabados en el libro de la consultora tituladoNormatividad Bancaria 2015 indican que la penetración financiera, es decir, el porcentaje de la población adulta que tiene una cuenta con un intermediario financiero es de 25 por ciento en el país.

Lo anterior significa que 30.9 millones de adultos no cuenta con ningún producto dentro del sistema formal como pueden ser ahorro, crédito, seguros o una previsión para el retiro.

A lo que se añade que el financiamiento al sector privado como porcentaje del Producto Interno Bruto  (PIB) alcanzó 28 por ciento al cierre de 2013, cuando la meta del gobierno es alcanzar 40 por ciento a finales de 2018.

David Margolín, director general de administración de riesgos en Grupo Financiero Banorte, coincidió con Quesada al indicar que, tras la reforma financiera, sería bueno ver que la inclusión financiera “se va moviendo un poquito más rápido”.

Sobre todo en materia de otorgamiento de créditos recomendó implementar a la brevedad posible las nuevas reglas de ejecución de garantías, ya que esto se reflejaría en un costo menor para la gente que requiere un financiamiento.

Y es que antes de la reforma, las instituciones bancarias tenían poca certidumbre al momento de hacer valer un contrato, lo que encarecía el crédito y las tasas de interés para cubrir esos casos.

Nosotros en el banco ciertamente apoyamos de manera decidida toda la reforma y la vemos como un vehículo que permitirá ampliar la capacidad de crédito en diferentes sectores de la población”, confió Margolín.

Aún hay retos de Basilea III

Quesada indicó que la implementación de Basilea III tiene un costo en el capital de la banca, según la Comisión Nacional Bancaria y Valores puede ser de entre 70 y 80 puntos base, que impacta de manera diferenciada en las instituciones dependiendo de su país de origen.

Curiosamente los bancos más globalizados, con excepción de los españoles, han sufrido más en la adopción de las nuevas reglas mundiales teniendo un impacto en sus rendimientos, mientras que los regionales han enfrentado con mejor éxito esta implementación.

Margolín añadió que otro reto derivado de Basilea III, además de la capitalización, es la organización de información para lo que se requiere una inversión en tecnologías que generen datos consolidados e identifiquen a tiempo los riesgos.

Creo que la banca en México va a tener que invertir en esto próximos años. Se vuelve muy importante ver los riesgos de manera consolidada y no como hasta ahora que están concentrados en diferentes sitios”, comentó el directivo.

Usualmente un banco considera riesgos derivados de los créditos, de la situación del mercado en general y también de las operaciones.

Para Gonzalo Núñez, socio de administración de riesgos de PwC México, este proceso de consolidación no se dará en el corto plazo y significará un esfuerzo importante en la adopción de nueva tecnología que permita gestionar la información, tomar decisiones y generar diferenciadores entre los bancos.

En muchas instituciones no solo se tiene que ver la regulación, mejorar los procesos de gestión o someterse al test de estrés, también hay que ver el valor de la organización”, indicó.

Por lo mismo, espera que esta consolidación de la información permita a los bancos el desarrollar modelos internos para optimizar el uso de ese capital e incrementar la inclusión financiera.

Sin olvidar nuevos modelos de negocio derivados de la digitalización como la banca móvil que generan nuevos retos como la captura de información al momento o los elementos de seguridad para proteger los datos del usuario.

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El sistema financiero mexicano tiene la flexibilidad necesaria para aprovechar las grandes tendencias del futuro relacionadas con los avances tecnológicos, como internet o los dispositivos móviles, recomendaron los especialistas de PwC México.

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Foto: Especial

En el libro titulado Normatividad Bancaria 2015, explicaron que el futuro de la banca se encuentra en que los servicios puedan ser accedidos desde cualquier lugar gracias a un dispositivo móvil como puede ser un smartphone o una tablet.

Por lo anterior, las instituciones bancarias del país deben aprovechar el crecimiento en la adopción de teléfonos inteligentes para impulsar la banca móvil con mayor fuerza, ya que al menos 43.1 por ciento de las líneas móviles estuvieron ligadas a un smartphone al cierre del año pasado.

Datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores indican que el número de cuentas de banca móvil se ubicó en 883 mil 657 al cierre de 2012.

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Fotos: Eduardo Jiménez 

Todos los bancos a nivel global están buscando tener un nivel de consolidación de riesgos para ver cómo influye una operación dentro de una cartera de riesgo crediticio dentro del país y dentro de todo el conglomerado.”

Gonzalo Nuñez,  socio de Consultoría-Riesgos Financieros de PwC México

Nosotros, en el banco, ciertamente apoyamos de manera decidida toda la Reforma Financiera y la vemos como un vehículo que permitirá ampliar la capacidad de crédito en diferentes sectores de la población.”

David Margolín, director general de administración de riesgos en Grupo Financiero Banorte

Tenemos diez de calificación en Basilea III y en el tema de inclusión se han logrado avances, pero no son de la categoría o el nivel que estaríamos esperando. Su implementación tiene un costo en el capital de la banca.”

José Antonio Quesada, socio líder de clientes y mercados de PwC México

FUENTE: EXCELSIOR

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